El Manifiesto: Production Ready no es un checklist
En el mundo del software, hemos confundido el mapa con el territorio. Hemos convencido a las organizaciones que ser Production Ready es un ejercicio de cumplimiento burocrático: un ritual donde se marcan casillas en un pipeline para obtener el permiso de existir en el mundo real. Tests en verde, un poco de monitoreo aquí y allá, y un runbook que nadie ha abierto desde que se escribió.
Sin embargo, el sistema falla y, cuando lo hace, la sorpresa de los ingenieros revela una verdad incómoda: el problema no era técnico sino conceptual.
La ingeniería como gestión de la incertidumbre
Un sistema production ready no es aquel que no falla; es aquel cuyo perfil de riesgo ha sido diseccionado, aceptado y gestionado. La fiabilidad no es una propiedad mágica del código, sino una serie de decisiones de negocio explícitas:
¿Cuánta falla es tolerable? No definir un SLO es, en la práctica, apostarle a un optimismo ciego.
¿Quién paga el costo del error? Si el costo lo pagan los ingenieros con heroismo nocturno, el sistema no es maduro, es simplemente un parásito de la salud mental del equipo.
El checklist como anestesia
Los checklists tienen un propósito, pero su peligro radica en que ofrecen el “qué” mientras ignoran deliberadamente el “por qué". Decir “tenemos alertas” es irrelevante si esas alertas no son accionables o si el sistema no degrada de forma segura.
Un sistema maduro es aquel que protege a quienes lo operan. El on-call no debe ser un castigo rotativo, sino una señal de diseño. Si la guardia duele, el diseño ha fallado.
El veredicto
Un sistema está realmente listo para producción cuando las personas que lo operan entienden plenamente qué puede fallar, cómo va a fallar y qué decisiones se tomaron mucho antes de que el primer paquete de datos llegara al servidor.
Todo lo demás, no es ingeniería, es esperanza. Y la esperanza, no es una estrategia operativa.
¿Por qué Production Ready?
Este newsletter no trata de herramientas, modas o frameworks.
Trata de criterio técnico, de decisiones difíciles, y de sistemas diseñados para el mundo real.
Producción no perdona suposiciones.
Bienvenido a Production Ready.


